Viajar con enfermedades

¿Te encanta viajar y tienes alguna enfermedad crónica? En esta entrada vamos a hablar de las enfermedades más frecuentes y de cómo viajar con ellas sin nigún problema.

Hipertensión:

Sin duda alguna una de las más frecuentes. Si eres hipertenso no tienes por qué renunciar a viajar. Bastante haces ya con comer sin sal como para seguir sacrificándote.

Lo fundamental si eres hipertenso es que mantengas la tensión controlada y para ello son fundamentales dos cosas: no olvidar tu medicación ( y eso implica llevársela y tomarla) y asegurarte de que la tensión está en valores correctos.

Para controlar la tensión son de gran utilidad los tensiómetros digitales que te permiten tomarte la tensión allí donde te encuentres con gran fiabilidad. Si eres un gran viajero te recomendamos los tensiómetros de muñeca por su menor tamaño y mayor facilidad de transporte.

Intenta no cometer excesos si vas a comer fuera de casa ya que es más fácil que tomes comidas más saladas de lo debido y que tomes más alcohol de lo normal. Hay que intentar no salirnos mucho de la dieta habitual.

Recuerda que la tensión arterial no es una enfermedad en si misma sino un elemento que aumenta el riesgo de padecer otros problemas como infartos, ictus etc así que aunque no te notes ninguna molestia es importante que tomes tu tratamiento y controles tus valores de presión arterial.

Dislipemia: ( o sea colesterol alto)

Estamos en un caso muy similar al de la hipertensión. Igual que ella, la dislipemia no es una enfermedad por si misma sino un factor de riesgo para otras enfermedades, así que si tienes un tratamiento crónico para el colesterol lo único importante es que lo sigas tomando mientras estás fuera de casa.

Diabetes:

Probablemente este sea la enfermedad que más trabajo nos dará si la padecemos y nos gusta viajar más que a Willy Fogg. Lo fundamental en la diabetes es llevar nuestra medicación (pastillas o insulina) y nuestro glucómetro ( con tiras suficientes para los días que vayamos a estar fuera) para poder controlar que mantenemos la glucemia en valores adecuados.

No olvides que además de la medicación, es fundamental algo de ejercicio suave ( el paseo suave es lo que más se recomienda siempre). Normalmente cuando estamos de viaje es habitual que caminemos más para conocer sitios nuevos a bien si es a una segunda residencia  ( en el pueblo) que hagamos más ejercicio del que hacemos en nuestra casa, así que desde ese punto de vista el viaje nos puede ayudar a un correcto control de la diabetes.

Al igual que en la hipertensión es importante no cometer excesos con la comida ( no pasarnos con el alcohol, no tomar dulces que no tomaríamos en casa…)

En fin que las enfermedades no deben ser una excusa para no viajar si es eso lo que nos gusta. Si tenemos un poco de sentido común y los medios adecuados podemos ir tan lejos como nos permitan nuestros sueños ( y nuestro bolsillo)

¿ Ya has pensado en tu próximo destino?

Viajar con bici: ganar salud

Pues sí, este post está dedicado a todos aquellos a los que os encantan las bicis: desde los que planeáis el destino en función de que tenga cerca rutas sobre dos ruedas hasta los que simplemente os gusta dar un paseito con ella mientras silbáis ( o por lo menos lo pensáis) la melodía de Verano Azul.

Y es que en una página como esta no podía faltar una entrada sobre bicis porque como decimos en el título viajar con bici es ganar salud. Los beneficios que nos proporciona la bici son, evidentemente, físicos ( nos ayuda a mantener o a perder peso, tonifica nuestros músculos, mejora la salud cardiovascular, la pulmonar y además no machaca las articulaciones como si ocurre con otros deportes) pero también psicológicos ( ayuda al control de la ansiedad, nos permite mejorar nuestro rendimiento y nos ayuda a superar nuestros propios límites). Incluso nos atrevemos a decir que nos aporta beneficios espirituales, porque ¿ quién no se ha sentido en éxtasis en una de esas excursiones por el campo sobre todo cuando paramos en la cima de una montaña y vemos lo que hemos sido capaces de recorrer?

Son muchos los planes que se pueden hacer con bicicleta, pero aquí os vamos a hablar de uno de ellos que a nosotros nos encanta: los cruceros fluviales. Están disponibles en muchos destinos, pero los más conocidos son los que se realizan en países con gran tradición ciclista como Holanda o Alemania. En ellos comenzamos nuestro viaje en un barco en el que dormiremos, en el que nos prepararán desayuno y cena y que transportará nuestro equipaje por el día mientras que nosotros hacemos la ruta por los carriles bici que corren en paralelo al río. Os aseguramos que esta es una experiencia preciosa. Evidentemente si un día estáis vagos podéis  dejar la bici en el barco y dejaros llevar, pero la realidad es que se trata de rutas no muy largas, muy planas y que invitan al pedaleo. La más famosa de Alemania de hace a lo largo del Rhin ( o mejor dicho en paralelo a él) y nos permite descubrir la zona al tiempo que degustamos los productos locales ( desde su famosa cerveza, al exquisito vino blanco dulce que se elabora en la zona) al ritmo que marquen nuestros pedales, es decir, a un ritmo humano sin sentir esa prisa que por desgracia nos acompaña a veces en los viajes por el ánimo de conocer más sitios y que al final nos deja con la lengua fuera y preguntándonos si hemos estado de vacaciones o continuando con el ritmo frenético del día a día en otro marco distinto

Un plan parecido es el que se puede hacer en Francia en el canal del Midi. Este es un canal artificial navegable y para el que podemos alquilar unos barcos que nosotros mismos pilotaremos tras un pequeño cursillo. En este caso tenemos que ir en el barco ( al menos tres personas para poder pasar a través de las esclusas) y llevaremos las bicis a bordo para poder utilizarlas una vez que atraquemos el barco para acercarnos a conocer los diferentes pueblos y ciudades que iremos encontrando ( no nos resistimos a recomendaros Carcassone con su bella fortaleza).

En fin, que son muchas las posibilidades de hacer juntar dos pasiones en una y disfrutar ambas. Si quieres conocer más a fondo estos u otros planes con bici te recomendamos algunos enlaces .

¿Ya sabes a dónde vas a pedalear?

Tu botiquín para viajar

¿Qué tenemos que llevar en nuestro botiquín cuando nos vayamos de viaje? Este post podría ocuparnos páginas y páginas porque claro, no es lo mismo irte al sur de Francia que irte a Sudán del Sur ( por ejemplo). Por supuesto que vamos a dar por supuesto que no tienes ninguna enfermedad de base que requiera cuidados crónicos. Eso desbordaría las posibilidades de este blog.

Para hacerlo más fácil vamos a dividir esta entrada en grandes grupos:

Te vas a un país con buen sistema sanitario y una buena red de farmacias:

Este es el caso más fácil, teniendo en cuenta que siempre que viajemos debemos ir lo más ligeros de equipaje posible te recomendamos que no lleves contigo nada más que alguna pastilla de paracetamol o de algún otro calmante que tomes habitualmente y si acaso alguna tirita por si te rozan los zapatos ( aunque esperamos que no se te ocurra estrenar zapatos en u viaje largo…) . Con eso estarás equipado para evitar que un inoportuno dolor de cabeza te amargue el viaje. Cualquier otra cosa que puedas necesitar podrás comprarla en alguna farmacia si es que en algún momento te hace falta, porque no hay que olvidar que lo normal es que no te vayas a poner malo.

Te vas a un país con mal sistema sanitario y con escasas farmacias ( o sea a un sitio en el que no te gustaría ponerte malo…)

Pues está claro que si vas en estas condiciones tienes que ir equipado al menos con lo siguiente:

  • Material para limpiar heridas: gasas, suero fisiológico y un desinfectante ( betadine, alcohol, agua oxigenada, clorhexidina…) Porque una caída tonta la puede tener cualquiera y no podemos arriesgarnos a que se nos infecte una herida.
  • Un antidiarreico: El conocidísimo Fortasec puede ser nuestro mejor aliado si nos encontramos en la tesitura de no poder levantarnos del water durante más de 5 minutos. En general no es recomendable tomarlos, pero si nos encontramos en un lugar sin posibilidad de hidratarnos bien o en el que no vayamos a poder descansar puede sernos de gran ayuda.
  • Analgésicos/ antiinflamatorios: Paracetamol, nolotil, ibuprofeno, enantyum… aquel en el que más confíes pero al menos una caja
  • Antibiótico: Esto puede ser más polémico sobre todo si lo hablais con algunos médicos de los que sólo mandan agua y paracetamol aunque lleves el brazo colgando. Si pensamos en la posibilidad de empezar con una bronquitis, amigdalitis o cualquier otra itis que se os ocurra en medio de la nada y a varios días de la posibilidad de comprarlo nosotros estaríamos más a gusto con nuestro antibiótico en la maleta
  • Y por supuesto si estás en un país en el que se recomienda la profilaxis para la malaria no te olvides de las pastillas ( madarone…)

Como veis somos partidarios de no ocupar mucho espacio con medicinas. En todo viaje nos falta luego espacio en la maleta y no se trata de empeorar el problema.

¿Ya has preparado el botiquín?

 

Vacunas y viajes

¿Qué? ¿ listo para ir a un país tropical y no sabes si necesitas ponerte alguna vacuna? no te preocupes que te lo contamos todo.

En realidad sólo hay una vacuna que puede ser obligatoria en algunos países que es la de la fiebre amarilla. Es muy importante comprobar que el país al que vayas no tenga esa obligatoriedad porque podrían impedirte la entrada y obligarte a coger el avión ( o tren o lo que sea ) de vuelta. En general sólo suele ser obligatoria para personas procedentes de países en los que la fiebre amarilla es endógena y España no es uno de ellos, pero te recomendamos ( casi podríamos decir que te obligamos  a) que consultes la web de salud para los viajeros de la Comunidad de Madrid antes de salir para evitar sorpresas desagradables. Recuerda además que puedes necesitar la vacuna para el simple hecho de una escala que hagas en algún país en el que la vacunación sea obligatoria aunque no sea ese tu destino final.
Por tanto cuando entres en la web consulta también todos los países en los que vayas a hacer escala.

La vacuna de la fiebre amarilla tiene un efecto de unos 10 años, por lo que si te has vacunado en un plazo menor a ese, no necesitas revacunarte ( siempre que sepas donde tienes el certificado de vacunación con la fecha de la misma para poder enseñarlo en caso necesario).

Además de la fiebre amarilla hay dos vacunas que se recomiendan: el tetanos y la hepatitis

La vacuna contra el tétanos sería recomendable incluso en España cada 10 años. Sin embargo se ha visto su eficacia si se administra en el momento de la cura de heridas susceptibles de transmisión de la enfermedad ,y por eso en lugar de administrarla periódicamente se les pone a las personas que acuden a un centro médico con heridas de riesgo. Sin embargo, si vamos a viajar a un país con pobres estructuras de salud es posible que no encontremos dónde vacunarnos en caso de accidente, y por ello a los viajeros se les recomienda su administración.

La hepatitis A es una enfermedad de adquisición por alimentos contaminados. En la mayoría de los casos es autolimitada y no deja secuelas, pero la enfermedad produce un malestar muy acusado durante los días que dura ( normalmente entre 7 y 15 días como mínimo) y por ello también se recomienda administrar la vacuna en los viajes a países en los que no vamos a poder controlar la higiene de la comida que comamos.

Por último hay que hablar de la malaria o paludismo. En realidad no existe una vacuna para el paludismo, lo que se hace es tomar el tratamiento del paludismo  de manera preventiva ( un poco como si nos tomásemos un antibiótico de manera preventiva si fuésemos a un lugar en el que hubiese – por ejemplo- mucha incidencia de anginas). La toma de estas medicinas tiene como pega que puede producir molestias gastrointestinales que pueden llegar a ser fuertes. Sin embargo la importancia de la enfermedad es tanta que en los países con altas tasas de prevalencia es preferible asumir esas molestias que lamentarnos luego de la malaria ( y tener que tomar el tratamiento de todas formas…)

¿Ya has pensado donde quieres ir en tu próxima escapada?